Las desigualdades sanitarias que se intensificaron con la pandemia del COVID-19 y las iniciativas para mitigarlas

Este año, el Mes Nacional de la Salud de las Minorías, una iniciativa para crear conciencia sobre las desigualdades sanitarias en diferentes poblaciones, sucede justo en medio de una pandemia que, de acuerdo con los datos nuevos de diversas ciudades, condados y estados, impacta de forma desproporcionada en los grupos minoritarios étnicos y raciales. En Verily, trabajamos con entidades públicas y privadas a fin de ampliar el acceso a las pruebas de COVID-19 para todos. Este mes, lanzaremos varios puntos de toma de muestras nuevos basados en la comunidad, en colaboración con el estado de California, Rockefeller Foundation y Community Organized Relief Effort (CORE), una organización de ayuda sin fines de lucro fundada por Sean Penn que se dedica a salvar vidas y fortalecer a las comunidades afectadas por crisis o vulnerables a ellas. Los nuevos puntos servirán para realizar pruebas a comunidades rurales y de escasos recursos.

El impacto desproporcionado del COVID-19 en las poblaciones minoritarias

En Nueva York, los datos preliminares muestran que el nuevo coronavirus mata a dos veces más personas afrodescendientes y latinas que blancas, a pesar de que cada una de esas minorías representa menos de la mitad de la población. El 81% de las muertes por COVID-19 y cerca de la mitad de los casos en el condado de Milwaukee, Wisconsin, ocurren en la comunidad afrodescendiente, que representa solo un 26% de la población. De forma similar, en Luisiana, la población afrodescendiente contabiliza un 70% de los decesos por COVID-19, a pesar de que representa un 33% de la población.

Estos datos iniciales indican un patrón preocupante que surge de las hospitalizaciones y muertes por COVID-19. Es importante destacar que aún no disponemos de un panorama completo sobre el impacto del COVID-19 en las comunidades de color. En muchos casos a nivel nacional, la información es preliminar, y no hay datos raciales y étnicos disponibles para todos los casos confirmados. Debido a que los departamentos de salud pública pueden recopilar y dar a conocer datos de formas distintas, no todos hacen un seguimiento de las muertes y hospitalizaciones por origen étnico. Además, en todo Estados Unidos, hay iniciativas en marcha para expandir la realización de pruebas a fin de proporcionar una atención individual más equitativa y mejorar la visibilidad de la salud pública. Sin embargo, la evidencia actual de las desigualdades no resulta sorprendente para la mayoría de los expertos en salud según las diferencias históricas ya conocidas en términos de carga de morbilidad y resultados sanitarios en todo EE.UU.

¿Por qué vemos manifestaciones más graves de la enfermedad entre las personas de color?

Las enfermedades crónicas comunes que confieren un riesgo mayor de efectos graves para los infectados con COVID-19 son mucho más frecuentes entre las personas de color. Estas enfermedades crónicas comunes, que incluyen las cardiovasculares, pulmonares y renales, se relacionan con tasas mucho más altas de admisión a unidades de cuidados intensivos, necesidad de asistencia respiratoria y muerte en el caso de las personas infectadas con el nuevo coronavirus. Esta carga de morbilidad en las comunidades minoritarias también se relaciona con menores ingresos y menor nivel educativo, factores que dificultan el distanciamiento social.

Los individuos que conforman los grupos minoritarios comprenden una gran parte del sector de servicios y de los trabajadores de primera línea, lo que potencialmente contribuye a resultados sanitarios negativos. Aunque las personas de color constituyen una cuarta parte de la fuerza laboral estadounidense, representan una gran proporción de los “trabajadores esenciales”. La mayoría de los asistentes de enfermería de los centros atención médica, donde se han generado varios brotes, son personas de color, y más de un tercio son afrodescendientes. En Nueva York, ahora considerada el epicentro del COVID-19 en Estados Unidos, el 75% de todos los trabajadores de primera línea, incluidas las personas que trabajan en las áreas de salud, alimentos, transporte público y transporte de carga, provienen de grupos minoritarios. Dado su mayor riesgo de exposición al virus, el personal de socorro tiene más probabilidades de contraer COVID-19. Además, los cierres en el sector de servicios pueden conllevar una pérdida extensa de la cobertura de seguros de salud en las comunidades de color, además de impactos económicos desproporcionados, lo que habitualmente se asocia a resultados sanitarios deficientes. Debido a la reducida seguridad laboral y la falta de acceso a la atención sanitaria, es posible que estas comunidades ahora sean aún más vulnerables.

Cuando se trata de la salud, la ubicación desempeña un papel importante. Un estudio realizado por los Institutos Nacionales de la Salud concluyó que la expectativa de vida puede variar incluso entre vecindarios de la misma ciudad. Los afroamericanos tienen casi el doble de probabilidades de vivir en áreas que se espera que se vean más afectadas por el COVID-19.

Pasos para la mitigación

En este momento crítico de la pandemia, recién comenzamos a recorrer el camino que nos llevará a entender completamente y enfrentar los efectos del COVID-19 en nuestras comunidades. A medida que los funcionarios de la salud dan respuesta a sus efectos complejos y variados, estamos comenzando a ver intervenciones que buscan beneficiar a las poblaciones de alto riesgo. Algunos ejemplos son los siguientes:

1. Expansión de las pruebas: La realización de pruebas es fundamental a fin de contener y entender el COVID-19, y también lo será para reducir el riesgo y la gravedad de futuros brotes. El programa de pruebas basadas en la comunidad de California está abierto a todos los californianos, independientemente del estado de su seguro, es gratuito y se realiza bajo supervisión médica. El objetivo del programa es detectar con rapidez a los individuos de alto riesgo y realizarles pruebas; esto incluye a los trabajadores de primera línea y otros grupos, tal como se define en los lineamientos estatales, que no necesitan atención médica inmediata.

El programa de pruebas de California cuenta con el respaldo del Programa de pruebas de COVID-19 de Project Baseline de Verily, que ofrece una plataforma segura y conectada para simplificar el proceso de realización de pruebas, desde la selección hasta la entrega de los resultados. Con el fin de expandir la realización de pruebas lo máximo posible, a la vez que se satisfacen las necesidades de diferentes comunidades, colaboramos con socios de los sectores público y privado. En conjunto con el estado de California, Rockefeller Foundation y CORE, lanzaremos seis centros nuevos, comenzando por Napa, Bakersfield y Oakland, a fin de garantizar un mejor acceso a las pruebas para los trabajadores agrícolas y las comunidades de color.

Expandir la capacidad de realización de pruebas en asociación con organizaciones basadas en las comunidades que se han ganado la confianza de grupos marginados históricamente será crucial para confirmar que los miembros de estas poblaciones obtengan las pruebas que necesitan. El compromiso de CORE con los trabajadores agrícolas representa un logro importante en el aumento de la disponibilidad de pruebas en áreas rurales, que a menudo se encuentran aisladas de los principales centros médicos.

Mejorar la accesibilidad del sitio web de nuestro Programa de COVID‑19 de Project Baseline y de la plataforma de selección también es una prioridad esencial. El programa está disponible en español, y estamos trabajando para implementar idiomas adicionales. Trabajamos para mejorar continuamente el acceso para diversos grupos, lo que incluye personas con discapacidades visuales, limitaciones de movilidad, discapacidades cognitivas, y personas sordas o hipoacúsicas. El sitio web ha pasado por una evaluación y pruebas integrales de accesibilidad, con la asistencia de diseñadores de experiencia del usuario y también de ingenieros especializados en diseños inclusivos de conformidad con los lineamientos de accesibilidad del contenido web (WCAG).

2. Programas de asistencia locales para poblaciones desatendidas: Muchos funcionarios locales y estatales están creando programas para atender a los que se ven más afectados por el COVID-19 que incluyen suspender desalojos, acelerar el acceso a los beneficios por desempleo y mucho más. Generalmente, estos recursos están disponibles a través de los sitios web de los departamentos de salud locales. El estado de California lanzó varias iniciativas de ayuda a fin de ampliar las protecciones para los más vulnerables, lo que incluye programas enfocados en los trabajadores inmigrantes e indocumentados, así como servicios de cuidado infantil para trabajadores esenciales. Encuentre más información en covid19.ca.gov.

3. Mejora del acceso a la información: Debido a la naturaleza de cambio constante de la crisis, las organizaciones como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades actualizan las recomendaciones con frecuencia. Sin embargo, para millones de estadounidenses sin un acceso confiable a Internet, es difícil mantenerse al día en cuanto a la información sanitaria más reciente. Más de 700 asociaciones y proveedores de servicios de banda ancha firmaron el “Compromiso de mantener la conexión de los estadounidenses” de la Comisión Federal de Comunicaciones para expandir la conectividad. Este compromiso incluye la apertura de hotspots de Wi-Fi durante 60 días para cualquier estadounidense que los necesite.

Para ofrecer más asistencia en relación con el desafío de conectar a las personas con la información sanitaria actual y confiable, Verily anunció recientemente el explorador de COVID-19. Este conjunto de herramientas digitales permite que las personas accedan a información relevante a pedido desde los sitios web de sus proveedores. El explorador se implementó en hospitales y sistemas de salud líderes que incluyen los siguientes centros: San Joaquin General Hospital, Western Wisconsin Health, Morehouse School of Medicine y Morehouse Healthcare, y está disponible en varios idiomas, como el creole haitiano, para ofrecer una mayor accesibilidad.

Entre las comunidades que históricamente han experimentado consecuencias sanitarias más graves, el COVID-19 tiene efectos excesivos. A medida que afrontamos el curso de la pandemia, será importante recopilar más información sobre cómo se expande el COVID-19, cómo identificar a las personas que están en riesgo y a las que se infectan, y cómo tratar y prevenir de manera más eficaz la enfermedad para informar la respuesta de la salud pública.